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Proclamación de la
visión de los Mensajeros de la Paz
Colmarnos
diariamente de la sobreabundancia de la paz de Dios y de María para
transmitirla a todos.
Dejarse
renovar permanentemente por el Espíritu Santo.
Proclamación de la
Misión:
Llevar
la paz de Dios y de María, partiendo desde uno mismo, para poder
desterrar la soledad y construir la comunidad, por medio de relaciones
interpersonales sanas y sanadoras.
Presentar
a Cristo Vivo, evangelizando con el carisma de la paz en todos los
ámbitos parroquiales y en los diversos espacios de la sociedad.
Testimoniar la paz de
Dios en el servicio que se realiza en las diversas tareas apostólicas,
principalmente por medio de jornadas de formación, retiros
espirituales, ejercicios espirituales Ignacianos y demás actividades
pastorales.

¿Como comenzar?
Sintiendo el llamado
de ser familias Mensajeras de la paz le pedimos al Señor que nos muestre
los rostros de los matrimonios que él quiere convocar a participar de la
Visión y de la Misión de los Mensajeros de la Paz.
“Encontramos
el modelo paradigmático de esta renovación comunitaria en las
primitivas comunidades cristianas (cf. Hch 2, 42-47), que supieron ir
buscando nuevas formas para evangelizar de acuerdo con las culturas y
las circunstancias.” (Documento Aparecida 370)
El
objetivo es ir recorriendo de manera personal, matrimonial y
comunitaria, un camino creciente de paz interior, que se irradie hacía
todos, en todo lugar.

Desarrollo de las
reuniones
Una
vez que el grupo queda constituido, en la medida de lo posible, los
matrimonios se reúnen semanalmente.
En
cada encuentro, cada matrimonio recibe el número de las páginas del
libro correspondiente sobre la Paz Interior, que ha de leer, meditar y
discernir, cada día de la semana.
Deben
hacerlos estando abiertos a la escucha de Dios y al proceso de sanación,
conversión y crecimiento que Dios quiere realizar.
Se puede pensar en la
modalidad de que un matrimonio por vez se ocupe de guiar la reunión.
El matrimonio que en
la ocasión hace de monitor ha de velar para que todos compartan y que
ninguno se extienda excesivamente, ni monopolice la reunión, de manera
tal que todos puedan enriquecerse con las vivencias de todos y que la
reunión no se extiende más de lo conveniente.
A
cada encuentro es conveniente llevar, además del libro que se está
trabajando, la Biblia y algo para tomar nota, ya que Dios puede
hablarnos por medio de las experiencias y luces de los hermano
Durante
ese tiempo se pude comenzar invocando al Espíritu Santo, pidiendo la
intercesión de la Virgen María por medio del Santo Rosario u orando
espontáneamente.
Se puede tener
preparado un altarcito.
Después
del tiempo de oración inicial, cada uno comparte brevemente lo leído,
meditado y discernido en modo personal durante la semana del capitulo
correspondiente de la Colección “Paz Interior” (editorial San Pablo)
Serian así 10 módulos
de formación personal y comunitaria.
Al
finalizar la reunión terminan orando los unos por los otros y poniéndose
bajo la guía de María o también orando con nuestra oración
Los
encuentros se puede ir rotando en las casas de quienes deseen, en un
salón parroquial o en otro ámbito adecuado.
Nuevas células:
La expansión misionera ha de ser una respuesta concreta a lo que nos
pide Dios y nuestros obispos por medio del documento de Aparecida como
“Discípulos y Misioneros de Jesucristo”. Por lo que la
estructura celular tiene como efecto de que en determinado momento
cada matrimonio puede ir orando y discerniendo para formar otros grupos
con nuevos matrimonios y sin dejar el grupo madre, acompañar al nuevo
grupo, célula o comunidad, en el proceso de iniciación.
En
sus hogares, los matrimonios toman tiempo para orar juntos y hacen
diariamente la oración del Mensajero de la Paz, por medio de la cual
oran los unos por los otros, incluyendo a las células de otros lugares.
Así se va
constituyendo una red de intercesión cada vez más poderosa, una campana
de protección cada vez más fuerte y nos vamos haciendo cada vez más
receptivos a las bendiciones Divinas.
Debemos
poner los nuevos medios de comunicación social al servicio de la
extensión del Reino de Dios. Por lo cual cada célula o comunidad ha de
crear una carpeta con las direcciones de mails de los matrimonios de su
grupo para comunicarse mutuamente las noticias, pedir oración los unos
por los otros, etc.
No
obstante el uso correcto y verdaderamente fructuoso del correo
electrónico exige también un aprendizaje, en el cual entra el
discernimiento y la guía del Espíritu Santo.

Para poder crecer
permanentemente como discípulos
y misioneros de Jesús, se ha de tener presente:
Que
la reunión sea verdaderamente guiada por el Espíritu.
Llegar
puntualmente, con tiempo, con espíritu purificado, con la mente y el
corazón abiertos.
Se ha de
trabajar permanentemente la Santa Indiferencia:
Para San Ignacio “indiferencia” es
“disponibilidad”, o “abandono” –no en el sentido de pereza o
dejadez, sino el abandono en manos de Dios-. Es decir, es un desapego de
nuestro propio ‘querer’, para ‘querer lo que quiere Dios’.
Indiferencia es la disponibilidad para conocer la voluntad de Dios y
seguirla. Nadie “es” indiferente, sino que debemos “hacernos”
indiferentes.
También
se ha de trabajar permanentemente la perfecta conformidad con la
voluntad divina. Es uno de los principales medios de santificación.
Escribe Santa Teresa: “Toda la pretensión de quien comienza oración (y
no se olvide esto, que importa mucho) ha de ser trabajar y determinarse
y disponerse, con cuantas diligencias pueda, a hacer su voluntad
conforme con la de Dios..., y en esto consiste toda la mayor perfección
que se puede alcanzar en el camino espiritual.”

Citas
Bíblicas que son eje de nuestra espiritualidad
Progresivamente, se desarrolla la
vida plena:
“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en plenitud”.
Juan 10, 10
Progresivamente, se van viendo las
cosas con la mirada de Dios:
“No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfórmense
interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir
cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo
perfecto.” Romanos 12, 2
Progresivamente, se va construyendo
la paz en todos los ámbitos:
“Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como
hijos de Dios”. Mateo 5, 9
Progresivamente, la paz entra por
medio de ellos a todos los hogares, comenzando por el propio:
“Al entrar en la casa, deséenle la paz”. Mateo 10, 12
Progresivamente, se sale
al encuentro del prójimo, de las comunidades y los pueblos que tienen
necesidad de la paz del Señor, con medios siempre renovados:
“En eso Jesús les salió al encuentro en el camino y les
dijo: "Paz a ustedes." Mateo 28, 9
Progresivamente, irán siendo
testigos de las maravillas que puede y que quiere obrar el Señor en
ellos y por medio de ellos:
“Les dejo la paz, les doy mi paz. La paz que yo les doy no es como la
que da el mundo. Que no haya en ustedes angustia ni miedo”.
Juan 14, 27

Oración diaria
de los Mensajeros de la Paz
PADRE, en el Nombre de tu
Hijo JESÚS, hoy bendigo a mis hermanos Mensajeros de la Paz,
pidiéndote que en este día los colmes de todas las bendiciones y
gracias que ellos puedan recibir.
JESÚS, los cubro con tu Preciosa Sangre y los sumerjo en el
Infinito Amor de tu Sagrado Corazón, para que sean bañados e
impregnados interiormente de tus pensamientos y sentimientos
misericordiosos.
ESPIRITU SANTO, vos que los llamaste y elegiste del mundo para
convertirlos, sanarlos, transformarlos, guiarlos hacia la santidad
y enviarlos a los diversos ambientes a llevar el Mensaje de Paz
del Evangelio; guíalos con tus santas inspiraciones y llénalos de
tu sabiduría, discernimiento, piedad, buen humor y alegría.
Guíalos, para que busquen en todo la verdad y tu santa voluntad.
SANTISIMA TRINIDAD, te pido que a cada uno de ellos y a los
miembros de sus familias, los cuides y sostengas, bendiciéndolos y
protegiéndolos en el nivel espiritual, psicológico, emocional,
físico, en las relaciones interpersonales, trabajo y economía
familiar…
VIRGEN MARÍA, REINA DE LA PAZ, te los encomiendo porque son las
niñas y los niños de tus ojos.
Dales un corazón dócil, humilde y obediente como el tuyo, para que
así Dios pueda bendecirlos en todo; Y cúbrelos Madre con tu manto,
haciéndolos invisibles e inmunes a todo mal.
Les pido a los SANTOS ARCANGELES y a sus ÁNGELES CUSTODIOS que en
todas las circunstancias de este día les alcancen los consuelos y
alegrías de la Divina Misericordia. Que así sea. |

Para mayor información
puedes comunicarte con nosotros.
matrimonios@mensajedepaz.com.ar
Que Dios te bendiga. |